Una parada técnica
Dicen, cuentan por ahí que las mejores ideas
no nacen en un despacho
¡¡ni en una reunión… y tienen razón!!
Todos hemos tenido y tenemos esa mañana atrapados entre reuniones, visitas a clientes, citas anuladas a última hora,
recolocación de agenda y carretera,
mucha carretera.
Así nació Desayunos con IA,
en una parada técnica una mañana
en medio del caos, las prisas,
entre «un no tengo tiempo»,
«no me da la vida» …
necesitaba ese café por vena matutino
para poder seguir.
Llevaba tiempo escuchando hablar
de Inteligencia Artificial, de GPTs,
seguía a algún youtuber,
trasteaba con alguna herramienta,
más enfocada al marketing
que me facilitaba el trabajo
y empecé a curiosear,
a buscar información, incluso alguna formación
que encontraba.
Al principio -tengo que decirlo-
me daba mucho respeto
y ¿por qué no? lo reconozco,
también miedo.
De repente, me descubrí devorando
todo lo que encontraba sobre IA.
Aprendí sobre Prompts, APIs, a personalizar GPTs para las cosas del día a día.
No habían salido todavía los agentes, pero se escuchaba hablar de ellos en el mundo tecnológico, igual que las automatizaciones.
La reflexión
Cuando mantenía alguna conversación sobre Inteligencia Artificial, a veces me miraban como diciendo «de qué habla», en otros casos,
en mi sector, me confesaban que les daba miedo -ya sabes, yo también pasé por ahí-
les hacía gracia cómo lo describo,
porque con la IA pasa como todo en la vida,
hay que ponerle nombre para poder conocerla
y perder el miedo a aquello que nos frena,
a lo desconocido.
No dejaba de escuchar: viene a sustituirnos, vamos a perder el trabajo, es fría, no es humana …
¿Cuánto tiempo llevamos usando Inteligencia Artificial sin saberlo?
De ese momento -la parada técnica ¿recuerdas? – en que el cuerpo pide café y la mente pide silencio, surgieron preguntas:
¿en serio que todo el mundo piensa en productividad, cifras de negocio y algoritmos?
¿en serio ayuda, ahorra tiempo, un extra en el trabajo?
¿en serio nadie se paraba a pensar por un momento?
Que sí, que todo eso está muy bien y hay que mover la economía, desde luego, faltaría más, sería hipócrita si no lo creyera.
Mientras todo el mundo corría por implementar IA yo sólo quería entender:
¿Qué nos estaba enseñando?
Porque si sólo vemos la IA como una herramienta más en la caja, nos estamos perdiendo por el camino.
Piensa un poco más, observa…
La IA no es un accesorio, nos recuerda que pensar, sentir y crear sigue siendo nuestro mejor algoritmo.
El click
De todo eso,
surgió el propósito de Desayunos con IA,
un espacio para compartir un café o un té virtual
-de momento-, que no pretende enseñar,
sino provocar, no de respuestas rápidas,
sino preguntas honestas, donde la tecnología se sienta a desayunar con la empatía,
la creatividad y el sentido común.
Donde el conocimiento
se comparte como un pan recién hecho,
sin guion, con los pies en la tierra,
el café en la mano y la mirada en el presente
que nos dice que la Inteligencia Artificial…
nos hace más humanos.
Mientras todo el mundo corría por implementar IA yo sólo quería entender
¿Qué nos estaba enseñando?
La IA nos recuerda que pensar, sentir y crear sigue siendo nuestro mejor algoritmo.
#Desayunos con IA
no pretende enseñar,
sino provocar:
no dar respuestas rápidas,
sino preguntas honestas.
La tecnología se sienta a desayunar con la empatía, la creatividad y el sentido común,
igual que el conocimiento se comparte como un pan recién hecho, el café en la mano y la mirada puesta en el presente.
