Agencia Inteligencia Artificial Canarias

AGENCIA DE IA

CANARIAS

#Desayunos con IA

El 45%

Kantarofarm

La criba

Hay momentos que definen el ADN
de un proyecto.
Mientras todavía le dábamos vueltas a la cabeza en cómo podíamos ayudar a profesionales
a dar el salto digital con Inteligencia Artificial.

Uno de nosotros decidió poner a prueba
un sistema de selección de personal,
el perfil requería:

Experiencia en el sector
Habilitación docente
Visión de negocio

Hablamos de alguien con más de 15 años
de trayectoria laboral en el sector solicitado,
habilitación oficial y una visión de negocio,
que honestamente, no era de un 100%
sino de un 150% de encaje.

La emoción

Cuál fue nuestro asombro
cuando vimos el resultado de compatibilidad
de la plataforma en cuestión,
con no muchas candidaturas postulando:

el 45%

En esa, esta nuestra mesa de #DesayunosconIA,
la sensación no fue de enfado, fue de impotencia,
de vértigo.

No porque no tenga datos,
no porque no sepa interpretarlos,
sino porque es IA sin supervisión humana,
con un algoritmo que no encontraba las palabras exactas que alguien había programado
en una lista cerrada,
decidió que el valor añadido de la persona
no contaba.

No hubo coherencia, no hubo criterio,
pero sobre todo;
no hubo nadie al otro lado
preguntándose si aquello tenía sentido.

Entre croissants, zumos y té, pensamos en ti.
En el miedo que puede provocar
que una Inteligencia Artificial
gestione partes de tu negocio.
Porque si una IA mal planteada puede reducir
una trayectoria profesional a un 45%…

El problema no es la Inteligencia Artificial.
El problema es una IA sin criterio humano detrás.

La razón de ser

Ese 45% fue la señal definitiva.
Esta anécdota fue la que nos hizo decir:
“Esto hay que hacerlo de otra manera”.

Ahora te pregunto:
¿Alguna vez has tenido esa sensación
de que un sistema automático
no te está entendiendo?
¡Que el porcentaje no cuenta toda la historia!

La IA no es el enemigo.
La Inteligencia Artificial nos hace más humanos.
Quizá el problema no sea la tecnología.
Quizá sea cómo la estamos usando.
¡Quizá deberíamos hablar de eso!

Ese momento ocurrió mucho antes
de que Kantarofarm tuviera nombre.

Esa percepción extraña
de que un sistema automático
te evalúa…y se equivoca.

Nos confirmó

que el mercado estaba lleno

de herramientas vacías,

pero huérfano de soluciones con alma.

Bienvenida, IA.
Bienvenid@, tú.
Te invito a la mesa. ¿Tienes tiempo para sentarte con ella, conmigo?
¿Perderle el miedo y descubrirla juntos?

CITA DEMO