Agencia Inteligencia Artificial Canarias

AGENCIA DE IA

CANARIAS

Compromiso ético de Kantarofarm
En Kantarofarm creemos que la tecnología solo tiene sentido si mejora la vida real. Por eso diseñamos soluciones de inteligencia artificial y automatización con un principio sencillo: primero las personas, después el software.
Este compromiso recoge cómo trabajamos, qué límites nos ponemos y qué puedes esperar de nosotros cuando implantamos herramientas en farmacias, clínicas privadas y despachos profesionales.
1. La inteligencia artificial es una herramienta, no una autoridad
La inteligencia artificial puede ayudar a analizar, resumir, ordenar, proponer y automatizar. Pero no sustituye el criterio profesional, ni debe convertirse en la “voz final” de decisiones delicadas.
Siempre promovemos supervisión humana cuando hay impacto en salud, derechos, decisiones legales o atención a personas.
Diseñamos los flujos para que el profesional pueda revisar, corregir y decidir.
2. Transparencia, sin trucos
No nos gustan los sistemas “caja negra” que nadie entiende y todo el mundo sufre.
Te explicamos qué hace cada solución, qué datos usa y qué límites tiene.
Si una persona interactúa con un asistente automatizado, ayudamos a que se comunique de forma clara (sin engaños ni simulaciones confusas).
Preferimos lo comprensible a lo espectacular.
3. Privacidad y confidencialidad como punto de partida
Trabajamos con sectores donde la confidencialidad no es una opción, es el suelo.
Aplicamos el principio de mínimos datos necesarios: solo lo imprescindible y con un propósito definido.
Priorizamos configuraciones que reduzcan la exposición de información sensible.
Tratamos la información del cliente como lo que es: del cliente. No la usamos con fines distintos a los acordados.
4. Seguridad desde el minuto uno
La seguridad no se “añade luego”. Se diseña.
Diseñamos accesos con principio de privilegio mínimo (cada persona, solo lo que necesita).
Fomentamos prácticas como registros de actividad, copias de seguridad, segmentación de entornos y control de credenciales.
Si detectamos riesgos serios, lo decimos claro. Aunque sea incómodo. Mejor un susto a tiempo que un desastre elegante.
5. Calidad y verificación: cero tolerancia al invento
La inteligencia artificial puede equivocarse. Y a veces se equivoca con mucha seguridad, que es lo peor.
Configuramos los sistemas para reducir errores, evitar suposiciones y pedir confirmación cuando no hay certeza.
En contextos legales, clínicos o regulatorios, promovemos siempre verificación por fuentes y revisión profesional.
Si un contenido requiere respaldo documental, se diseña el proceso para que lo tenga. No “porque lo dice la inteligencia artificial”.
6. Equidad y no discriminación
Una automatización no debe amplificar sesgos ni perjudicar a colectivos.
Revisamos riesgos de sesgo en datos, reglas y resultados.
Evitamos perfiles injustos, inferencias sensibles y segmentaciones que puedan ser discriminatorias.
Diseñamos alternativas cuando el contexto no permite decisiones automáticas seguras o justas.
7. Responsabilidad y trazabilidad
Si algo impacta, alguien responde. Y esa persona no es “el algoritmo”.
Documentamos decisiones de diseño, configuraciones relevantes y límites de uso.
Facilitamos trazabilidad cuando el proyecto lo requiere (qué pasó, cuándo y por qué).
Priorizamos soluciones que permitan auditoría y mejora continua.
8. Uso adecuado: lo que hacemos y lo que no hacemos
Para que esto sea serio, también hay líneas rojas.
Sí hacemos:
Automatización de tareas repetitivas y administrativas.
Asistentes para atención informativa, soporte interno y organización del trabajo.
Sistemas de análisis y ayuda a la decisión con supervisión humana.
Flujos de trabajo que devuelven tiempo al equipo y mejoran la experiencia del cliente o paciente.
No hacemos:
Sistemas diseñados para manipular, engañar o presionar a personas.
Uso de datos sensibles sin base legal, sin control y sin propósito claro.
Automatizaciones que sustituyan el juicio profesional en decisiones de alto impacto sin salvaguardas.
Promesas del tipo “esto nunca falla”. Eso se lo dejamos a la ciencia ficción.
9. Proveedores y tecnología de terceros
Cuando usamos herramientas de terceros, lo hacemos con criterios de seguridad y control.
Priorizamos opciones que permitan configuraciones orientadas a privacidad y protección de datos.
Recomendamos arquitecturas que separen entornos y reduzcan exposición.
Acompañamos al cliente en decisiones técnicas para equilibrar rendimiento, coste y riesgo.
10. Mejora continua y conversación abierta
La ética no es un texto bonito. Es una práctica.
Revisamos procesos cuando cambia la normativa, el contexto o la tecnología.
Si un cliente detecta un riesgo, una duda o una mala práctica, lo abordamos con prioridad.
Preferimos una conversación incómoda a una sorpresa tarde.
Contacto
Si quieres consultar cómo aplicamos este compromiso en un proyecto concreto, o tienes preguntas sobre privacidad, seguridad y uso responsable, escríbenos desde el formulario de contacto de la web.

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